viernes, 2 de octubre de 2009

Tarde Para Cambiar (II)

Hogar, dulce hogar.


Después de esa pequeña aventura volvía a la rutina diaria, ya no tenia nada en que distraerme y veía todos los problemas frente a mi. Volver al instituto, donde yo no tenía problemas, pero un amigo si y me dolía verlo en esa situación. Donde todos sus supuestos amigos le estaban dejando tirado, yo como nunca los tome como verdaderos amigos no lo pase mal. Me encontraba mal, sin fuerzas de nada y eso hacia que mis notas no fueran exactamente, agradables.
Volvía del instituto y en mi casa reinaba la paz durante unos escasos minutos hasta que llegaba mi madre. Que no me hablaba, simplemente me chillaba sin siquiera haber dicho ni “Hola”, resumiendo, me decía que no valía para nada, incluso alguna vez me lo dijo directamente “No se que harás de mayor, no vales para nada”. Supongo que algún problema tendría esta mujer para que lo descargara contra mi, quizás el estrés del trabajo, el cansancio de la vida, o a lo mejor ya se haya enterado de que mi padre le ponía los cuernos, y como el divorcio no forma parte de su cultura, tendría que vivir con ello. La verdad esta mujer me daba pena a veces, aunque mas pena me daba yo...
Yo ya sabia desde años atrás que mi padre iba con otras mujeres, me acuerdo que lo descubrí en una excursión de colegio al extranjero, donde me dieron el móvil de mi padre para comunicarme. Durante el viaje inacabable en autobús leí varios mensajes que no tenia que haber leído y a partir de ese día cada vez veía mas indicios. Demasiado descuidado mi señor padre, ya que me enteré de que había entrado en varios chats y paginas para encontrar gente con el lema de “ Hombre de cincuenta años busca sexo sin compromiso”
La verdad, no me extraña que este señor vaya buscando sexo o algo de “cariño” ya que en su casa poco recibía, porque yo no veía muchos gestos de amor entre mi madre y mi padre, pero tampoco se peleaban. Por mi se podrían separar, yo mi iría con mi madre, que aunque me gritara y me dijera las cosas que me decía era la que mas cuidaba de mi, y la que hacia algo en la casa. Ya que cuando ella no estaba nos tocaba hacer todo a los hermanos, a mi padre si no le hacías la cena se podía pasar la noche sin cenar. Mi padre simplemente llegaba a casa y se sentaba delante del ordenador o de la televisión, casi nunca hablaba con el, solo para pedirle que me pasara el agua. No recuerdo haber hecho algo con el, ni haber jugado de pequeño, pero bueno él me traía el pan a casa y había que respetarlo.
Mis hermanos era lo único que soportaba de esa casa, bastante mas mayores que yo, mi hermano tenia gustos parecidos a los míos y mi hermana me caía genial y también estaba un poco loca como yo. Pero últimamente estaban más distantes, tendrían sus problemas, como todos. Ahora que ya sabéis algo más de mi, podré continuar con la historia.

1 comentario:

  1. Creo que ayer te inspiraste aunque el motivo no sea el mejor... :/
    Esta es una buena manera de canalizar los sentimientos ^^

    Muchas veces los padres no se dan cuenta que los que mas sufren son los hijos. Una lastima.

    Y bueno ya estoy esperando la proxima entrega x3.

    Ciaoo

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