Mostrando entradas con la etiqueta Tarde Para Cambiar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tarde Para Cambiar. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2009

Tarde Para Cambiar (IV)


Solo son sueños

Pasé la mano por mis ojos llorosos, ahí arriba hacia viento y frió así que deje la mochila del instituto vaciá en el suelo y me acurruque en una esquina. Desde la terraza de mi casa se podía escuchar el alboroto de la gente entrando al instituto. Hacia dos días que me había enterado de lo de Eric, y las pasadas noches había tenido pesadillas del mismo estilo, ese día soñé que me suicidaba saltando del terrado de mi casa. Se escuchó la segunda sirena de aviso para entrar al instituto, me levante, me apoye en el muro, asome la cabeza y vi a las ultimas personas entrar. Cogí la mochila y baje rápidamente las escaleras.
Conseguí entrar al instituto y dirigirme a mi clase, que ya había empezado, interrumpí unos segundos la clase y me dirigí a mi sitio, al lado de Blanca.
-¿Te pasa algo?¿Y eso que llegas tan tarde? - Me preguntó al sentarme.
-No, nada, me he quedado dormido – Le conteste forzando una sonrisa.
-Tienes los ojos llorosos
-Se me ha metido antes algo en el ojo, con el maldito viento que hace-Le dije mientras ponía su libro de texto en el medio de las dos mesas- He traído la mochila vaciá.
-Cada día te superas.
Después de unas clases contemplando el infinito desde la ventana, pintarrajeando la mesa, el libro y la libreta, deseando que acabara.¿Que acabara?¿Para que?¿Para llegar a casa y hacer lo mismo? Simplemente deseaba que acabara... Un sonoro ruido me desperto de mis estupidos pensamientos, tocaba bajar al recreo, a reunirme con todos, en el cesped de siempre. No me gusta que me pregunten que tal estoy, porque si estoy mal tengo que mentir y decir que estoy bien para que no me pregunten el porque, y no quiero mentir mas, ya miento suficiente. Asi que llegue y aparente estar feliz, yo siempre apariento, y les salude con una pequeña sonrisa dibujada en la cara. No me apetecia hablar, me puse los auriculares y me sente en el suelo, Cesar se sento a mi lado.
-Sabes que se que estas triste-Me dijo, casi nunca puedo burlar a Cesar.
-Sabes que hoy he soñado que me moría.
-Sabes que yo no he soñado- Ahi acabo nuestra pequeña conversacion, en esa epoca nos conociamos bastante bien el uno al otro, pero ninguno sabia casi de la vida del otro fuera del grupo de amigos, entre nosotros con pocas palabras nos entendiamos.
Entonces escuché la frase que hizo que subiera el volumen de la musica “Si, mañana las notas y San Juan!” Mi madre ya me aviso de las consecuencias de mis malas notas, pero lo que menos me importaba eran los castigos. Tenia miedo, miedo de tener que orile gritas mas aun cada dia, miedo de ver su cara de odio, miedo de oir las palabras que salian de su boca, miedo. Blanca ya me reñia suficiente por suspender “¿Pero tu que haces en casa?Tocarte las narices, porque vamos, no lo entiendo. No tienes nada que hacer, solo los deberes y estudiar y cuatro cosas mas que te manda hacer tu madre, eres un vago y eso es malo” Tenia y tiene razon, en esa epoca era un vago y lo sigo siendo, un estupido vago.
Me acuerdo que ese dia, fue uno de los mas largos de mi vida, tenia demasiadas cosas en las que pensar y no queria que pasara el dia, temía el futuro, temia dormirme y verme muerto en mis sueños, con una bala en la cabeza y una mueca de dolor. Asi que dibuje, dibuje toda la noche, hasta que cai dormido y soñe, soñe que me moria. Me desperte con la imagen de mi cara agonizando y los gritos de mi madre al verme dormido enfrente del ordenador encendido.
-¡Pero que te crees que haces!¿Te has pasado la noche dibujando?¿Eso es lo que haces, dibujar? Asi te van los estudios, pues por estupido te vas a quedar sin ordenador, sin tableta y sin internet, sin chat y sin mierdas de esas.
-Guay.
Acto seguido, se abalanzo sobre el ordenador y desenchufo el cable cogio la mochila y la puso sobre la cama y empezo a meter libros dentro, me quede contemplando la escena hasta que dijo.
-¡Vete al instituto!
-Hoy no hace falta mochila, es el ultimo dia de clase, no hay clase, dan las notas.
-¡Mira que bien, asi vemos tus fabulosas notas! Como hayas suspendido no vas a salir en todo el verano.
Cogi el mp3 y baje a la calle malhumorado, y alli como siempre estaban mis amigos esperando que fuera la hora para entrar al instituto, esa vez no pude aparentar felicidad.
-Menuda cara, ¿que ha pasado algo? -Dijo Ester siempre preocupandose por el estado de todos.
-No nada, que me he lavantado de mal humor, he dormido poco.
-Esta noche ¡San Juan!-Grito Mar.
Empezamos a organizar lo de esa noche, yo tenia pensado ir pasase lo que pasase. Asi que recogi las notas, les eche un vistazo, me habian caido cuatro, cuatro asignaturas para recuperar en septiembre, la primera vez en mi vida que iba a septiembre en cuarto de la ESO. Las deje en mi casa, no habia nadie, a esas horas trabajaban, me puse los auriculares y busque una cancion Coma White y me fui de casa a pasar unas horas con un par de amigos hasta la noche, San Juan.

domingo, 4 de octubre de 2009

Tarde Para Cambiar (III)

Nunca más!

Así que ahí estaba rodeado de gente pero realmente solo, no tenia ganas de nada, solo de amar y de llorar, pero no conseguía ninguna de las dos cosas... Me pasaba las tardes después del instituto desahogándome en mi habitación cantando canciones y dibujando ángeles inalcanzables y macabras situaciones. Y luego llegaban las notas y con ello mas gritos, me costaba recordar la ultima vez que había hablado con mi madre sin que me llegara a gritar.

Pero un día me conecte al msn y vi que me había agregado otra persona, pero esta no la eliminé de mis contactos como hacia con la mayoría. Cada vez que hablaba con el lo admiraba mas. Ahí estaba yo, después de salir del instituto deseoso de ponerme al ordenador y que estuviera conectado para poder hablar, y olvidarme de todo lo demás, siempre me sacaba una sonrisa.

Por fin tenia algo por lo que vivir.

Era de Madrid y tenía gustos parecidos a los míos, me sacaba unos cuatro años y se llamaba Eric, según él, me quería. Esos días empecé a creer que ya conocía aquel sentimiento que llamaban amor. Volvía todos los días del instituto me conectaba al msn y hablaba con el mas o menos una hora, luego él se iba a la universidad y volvía a la noche para seguir hablando. Me dijo que vendría por San Juan y pasaríamos la noche juntos, todo iba tan bien que no podía durar.

Después de unas semanas no lo vi conectado, no me preocupe, al día siguiente tampoco estaba y empezó a parecerme extraño, a la tarde siguiente volví a mirar, pero seguía desconectado, y al otro, y al otro... Mi inocente mente empezó a sacar inocentes conclusiones, “Estará estudiando, tiene ahora los examanes finales”, “Tendrá algún problema con el Internet y no podrá conectarse” En el fondo sabia que eso no era cierto, pero algo dentro de mi quería pensar que no había problema, que tarde o temprano él volvería junto a mi felicidad, todo seria perfecto. A la semana, cansado de mis mentiras, una noche le agregué con otra cuenta y efectivamente ahí estaba conectado, le salude seguido de unos puntos suspensivos y le pregunte que como estaba, no obtuve respuesta, me elimino de sus contactos.Todo iba tan bien que no podía durar.

Me esperaba eso, lo sabia, pero hasta que no lo vi con mis propios ojos no me lo pude creer, todo volvió a caer. Hacia años que no lloraba.

No recordaba esa sensación de desahogo, es odiosa pero a la vez me gusta, no volveré a enamorarme de nadie mas por Internet, me prometí, nunca mas. Me fui a dormir entre sollozos, me veía patético en ese estado, y me crucé a mi madre por el camino, esperando algún tipo de consuelo me dijo “¡Eso, a llorar a la cama!”



viernes, 2 de octubre de 2009

Tarde Para Cambiar (II)

Hogar, dulce hogar.


Después de esa pequeña aventura volvía a la rutina diaria, ya no tenia nada en que distraerme y veía todos los problemas frente a mi. Volver al instituto, donde yo no tenía problemas, pero un amigo si y me dolía verlo en esa situación. Donde todos sus supuestos amigos le estaban dejando tirado, yo como nunca los tome como verdaderos amigos no lo pase mal. Me encontraba mal, sin fuerzas de nada y eso hacia que mis notas no fueran exactamente, agradables.
Volvía del instituto y en mi casa reinaba la paz durante unos escasos minutos hasta que llegaba mi madre. Que no me hablaba, simplemente me chillaba sin siquiera haber dicho ni “Hola”, resumiendo, me decía que no valía para nada, incluso alguna vez me lo dijo directamente “No se que harás de mayor, no vales para nada”. Supongo que algún problema tendría esta mujer para que lo descargara contra mi, quizás el estrés del trabajo, el cansancio de la vida, o a lo mejor ya se haya enterado de que mi padre le ponía los cuernos, y como el divorcio no forma parte de su cultura, tendría que vivir con ello. La verdad esta mujer me daba pena a veces, aunque mas pena me daba yo...
Yo ya sabia desde años atrás que mi padre iba con otras mujeres, me acuerdo que lo descubrí en una excursión de colegio al extranjero, donde me dieron el móvil de mi padre para comunicarme. Durante el viaje inacabable en autobús leí varios mensajes que no tenia que haber leído y a partir de ese día cada vez veía mas indicios. Demasiado descuidado mi señor padre, ya que me enteré de que había entrado en varios chats y paginas para encontrar gente con el lema de “ Hombre de cincuenta años busca sexo sin compromiso”
La verdad, no me extraña que este señor vaya buscando sexo o algo de “cariño” ya que en su casa poco recibía, porque yo no veía muchos gestos de amor entre mi madre y mi padre, pero tampoco se peleaban. Por mi se podrían separar, yo mi iría con mi madre, que aunque me gritara y me dijera las cosas que me decía era la que mas cuidaba de mi, y la que hacia algo en la casa. Ya que cuando ella no estaba nos tocaba hacer todo a los hermanos, a mi padre si no le hacías la cena se podía pasar la noche sin cenar. Mi padre simplemente llegaba a casa y se sentaba delante del ordenador o de la televisión, casi nunca hablaba con el, solo para pedirle que me pasara el agua. No recuerdo haber hecho algo con el, ni haber jugado de pequeño, pero bueno él me traía el pan a casa y había que respetarlo.
Mis hermanos era lo único que soportaba de esa casa, bastante mas mayores que yo, mi hermano tenia gustos parecidos a los míos y mi hermana me caía genial y también estaba un poco loca como yo. Pero últimamente estaban más distantes, tendrían sus problemas, como todos. Ahora que ya sabéis algo más de mi, podré continuar con la historia.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Tarde Para Cambiar (I)

Prólogo

¿Habéis sentido alguna vez la necesidad de tener alguien al lado, alguien que te quiera, que te de cariño, apoyarte en alguien y olvidar todos los problemas que te rodean? Recuerdo que a mis quince años de edad, a mediados del curso, me sentía así. Y ahí estaba yo, los sábados en su habitación besando sus carnosos labios. Supongo que había creado un falso sentimiento, me hacia creer a mi mismo que le quería y por eso seguía ahí. Uciel, tenía un nombre extraño y eso hacia que me gustara más. Pero cada día que pasaba para que llegara el fin de semana y volver a verlo me hacia pensar en lo que estaba haciendo, jugaba con los sentimientos de una persona, ya que según él, me amaba. Eso no podía seguir así, como siempre, lo pensaba, pero no hacia nada para evitarlo. Hasta que un día, que había quedado con él, me encerré en mi habitación preso del pánico y escuche música hasta que llego la noche. Me entraron ganas de morirme, solo por pensar en lo que estaba haciendo ¿como podía ser tan cobarde? ¿Tan egoísta? Me daba pena y asco a mi mismo.

Pasaron los días y yo seguía igual, igual de cobarde, no le hable en varios días. Hasta que decidí decírselo pero como no soy lo suficiente fuerte y soy lo suficiente cobarde, se lo dije por el messenger. Me acuerdo que fue bastante extraña esa conversación, ni le salude, simplemente le dije que yo no le amaba, que estaba con el porque necesitaba cariño. Él me dijo que también estaba conmigo por lo mismo, que el amaba a otra persona. La verdad no me lo esperaba, pero me quitaba un gran peso de encima. Todavía conservo los recuerdos de Uciel, su habitación, las vistas desde su ventana, sus labios, cuando me quede a comer en su casa, cuando nos pillo su padre besándonos...

En parte envidiaba a Uciel, el vivía con su padre y sin preocuparse por su sexualidad, yo vivía en una familia cien por cien católica con miedo a que me descubran. Aquí empezaré a contaros mi vida, como adolescente bisexual. Muy poca gente sabe de mi sexualidad.