Y aunque sabes que tienes todos los argumentos para ganar te sientes indefenso. Y es que no sabes como va a reaccionar, a lo mejor se va y tu no quieres que desaparezca, por que tampoco tienes suficientes huellas como para seguirle el rastro. Te encuentras ahí, atado a sus decisiones, esperando con impaciencia sus reacciones y sus acciones. De momento él manda, tú simplemente estás indefenso. Así que entras en su juego. Intentas no aparentar ser indefenso, le enseñas un poco los dientes, pero sin quitarle terreno, dejándole claro que él domina en este campo. Él creerá que eres así, no sabrá ni que eres indefenso ni que en verdad le estás cediendo terreno para que no se sienta amenazado. Por que si se siente amenazado quizás se vaya o quizás no y quería ver como enseñas tus garras, pero eso no lo sabes así que sigues tanteando el terreno. Hasta que te cansas de jugar y no ver sus cartas, entonces le enseñas las tuyas acabando con el juego. Quizás él se vaya por que no quería eso, o quizás se quede para empezar otro juego. Todo es una ilusión, o se disipa con las demás o te atrae hasta la realidad.
Speak baby speak
Tell me I'm weak
Tell me these promises are not mine to keep
Tell me I'm ugly
But tell me you love me

EL JUEGO DEL AMOR...
ResponderEliminaro el amor no es un juego?
unas veces se pierde y otras se gana
hay q buscar caminos de equilibrio para q ninguno se sienta indefenso y uno no este por encima del otro
saludosssssss
Manuel lo dice muy claro: el juego del amor. Pero jugar implica ir a por todas las de ganar! No te rindas ni dejes ganar. EN ajedrez a veces hay que perder piezas importantes para ganar en el último movimiento ;)
ResponderEliminarUn abrazo!